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Como funciona un Fotómetro

cámara nikon

Muchos de vosotros después de haber fotografiado varias veces, os habréis dado cuenta de lo importante que es la luz para que la fotografía salga en condiciones óptimas. Conocer la intensidad de luz que hay en la escena que vas a fotografiar, es fundamental.

El fotómetro es el aparato o función, que se encarga de medir la luz. Hoy vamos a centrarnos en como funciona el fotómetro de mano (también llamado exposímetro) y el de nuestra cámara digital.

De esta forma conseguiremos mejorar la calidad de nuestras imágenes de forma substancial.

¡Vamos a ponernos manos a la obra!

¿Qué es un fotómetro o exposímetro?

exposimetro

Un fotómetro, es un instrumento que se encarga de la medición de la luz. Nos mide su intensidad y por tanto, podemos acabar sabiendo la exposición de luz en ese lugar que queremos fotografiar. ¿Por que es esto tan útil? La respuesta, es que al saber la intensidad de luz, podemos configurar nuestra cámara digital con los parámetros adecuados para esas condiciones de luz. Por tanto haremos una fotografía con una gran calidad de imagen y con el máximo detalle posible.

El fotómetro de mano, nos evita perder el tiempo trabajando a base de prueba-error a la hora de determinar la potencia correcta de cada flash. Nos da la iluminación o exposición deseada evitando que perdamos muchas horas de trabajo.

¿Qué tipos de fotómetro hay?

Hemos clasificado los tipos de fotómetros que existen según la luz que miden. Básicamente hay dos tipos, los que miden la luz reflejada y los que miden la incidente. También los hay que pueden medir ambos tipos de luz. ¡Comencemos!

Fotómetro de luz reflejada:

El fotómetro que lleva integrado tu cámara, es el que mide este tipo de luz. Es el que se encarga de medir la luz que reflejan los objetos o personas que estas fotografiando. Por lo tanto los valores de luz que nos dé nuestro fotómetro, estarán basados en los tonos que tengan las personas o objetos.

cámara digital para fotografía

Por este mismo motivo, el fotómetro de la cámara da muchos errores a la hora de medir la intensidad de luz que hay en un lugar. Ya que una tonalidad clara nos va a reflejar más cantidad de luz que una más oscura. Por tanto, nos va a dar unos resultados de exposición completamente diferentes dependiendo del tono que tenga lo que vamos a fotografiar.

Para exponer correctamente en fotografía digital, hay que buscar tonos grises, ya que el color gris, es el tono estándar. Tenemos una gran probabilidad que nos de una exposición de luz equivocada, al alejarse de este tono. Cuanto más oscuro o más claro, mas errores de exposición tendremos. Es decir, si fotografiamos en fondos totalmente blancos o fondos negros, los valores de exposición serán con mucha probabilidad erróneos.

En circunstancias donde tenemos varias entradas de luz, también es posible que falle el fotómetro. Utilizando el fotómetro de tu cámara, en algunos casos te puede quedar la foto subexpuesta o sobre-expuesta.

Como podéis ver, el fotómetro integrado en nuestra cámara digital, presenta muchas desventajas, ya que no mide la luz real que hay, sino la que reflejan las cosas. De todas formas, si eres un fotógrafo experimentado, puedes acabar conociendo bien este medidor de luz de tu cámara.

Fotómetro de luz incidente:

El fotómetro de mano, es el que mide este tipo de luz. Es el que se encarga de medir la intensidad de luz real del lugar, indistintamente del tono de la persona u objeto que vayamos a fotografiar. Esto quiere decir que no importa que la tonalidad de la escena se aleje del color gris estándar, ya que los valores de exposición que nos dará nuestro fotómetro externo, serán verídicos y reales.

fotometro digital

En caso de que en las escena hayan diferentes fuentes de luz o contrastes de luz, este aparato, nos seguirá dando unos valores reales de exposición. Nos permite saber que diferencia de diafragmas hay entre unas luces y otras.

Sin duda los fotómetros de mano son los más prácticos y necesarios para medir la intensidad de la luz de forma correcta y sin errores. La luz es el factor más importante para que una imagen quede impecable. Y en este aspecto, estos medidores de exposición son únicos.

Uno de los mejores fotómetros de mano, es sin duda, el modelo sekonic L308S. Posee muy buenas valoraciones por parte de los usuarios.

Recomendamos a todo fotógrafo que este interesado en mejorar sus fotografías, que compre y pruebe las ventajas de este aparato. Definitivamente le sacaréis mucho partido.

Como usar un fotómetro de mano para la correcta medición de luz

Como ya hemos dicho previamente, algunos fotómetros de mano son capaces de medir tanto la luz incidente, como la reflejada. Sin embargo, la característica principal de los fotómetros externos, es la medición de luz incidente. Por este motivo nos centraremos en explicar este tipo.

Entonces, ¿cómo se mide la luz? Pasos a seguir:

-Para empezar, debemos colocar la cámara en modo manual.

-Debemos escoger una ISO. Tiene que ser la misma para el fotómetro de mano que para la cámara.

-A continuación, escogeremos una velocidad de obturación. De nuevo, tiene que ser la misma para el fotómetro de mano que para la cámara digital.

-Finalmente, podremos medir la luz de la escena que queremos fotografiar para saber los valores de exposición. Esto lo haremos colocando el fotómetro delante el sujeto (lo más cerca posible) apuntando la lumisfera hacia la fuente de luz y apretando el botón. Asegúrate de no obstaculizar la luz que le llega a la lumisfera. El fotómetro nos dará un resultado en forma de apertura de diafragma. Si variamos los valores de velocidad de obturación o ISO que hemos puesto al principio, el fotómetro externo nos dará un diafragma diferente.

Solo hará falta realizar otra medición en caso de que cambies la luz, la distancia entre la luz y el sujeto, o el modificador que utilices.

Luz principal y secundaria:

Cuando hagas la medición de luz principal te dará un diafragma (un ejemplo sería f/8). Si en la escena hay una luz secundaria, para medirla, solo tienes que volver a colocar el fotómetro delante del objeto o persona y girar la lumisfera hacia la nueva fuente de luz. Esto nos dará otro diafragma. Por ejemplo, si la luz principal nos diese un diafragma de f/8 y la luz secundaria nos diese uno de f/4, esto nos estaría indicando que la secundaria esta dos pasos por debajo que la principal.

Contraluz:

Si se da el caso que hay un contraluz, para medirlo, tenemos que hacer los mismo de siempre. Colocamos el fotómetro lo más cerca posible de la persona o cosa a fotografiar y entonces giramos la semi esfera mirando hacia esta nueva fuente de luz. Hay que intentar que los pasos de diafragma estén al menos un paso por encima de la luz principal.

Contrastes:

Medir la luz de forma incidente, es de gran utilidad para controlar los contrastes entre más de una fuente de luz. Ya que al saber el diafragma de cada una de estas luces, sabremos exactamente la cantidad de luz que tenemos que dar para la escena.

Flashímetro:

En caso de que quieras trabajar con flash, debes saber que la velocidad no afecta al flash. Así que puedes colocar tu cámara a la máxima velocidad de sincronización que tenga disponible.

Como funciona el fotómetro de tu cámara digital

El exposímetro que lleva incorporado nuestra cámara, se encarga de medir la luz de forma reflejada.

Hay que dejar claro que no son muy preciosos, ya que normalmente abarcan más área de la que necesitamos y por tanto nos dan un resultado erróneo. De todas formas, con la experiencia e indicaciones adecuadas, se puede llegar a interpretar.

Cabe destacar, que un fotómetro que mide la luz reflejada, lee en un tono gris del 12- 14%. Por lo que fotografiar escenas con tonos oscuros o claros, provocará errores y hará que tus imágenes posean un color lejos al de la realidad. Recomendamos que para que la fotografía tenga la intensidad de color real, en escenas blancas o claras, incrementemos la exposición en 1 a 3 pasos de diafragma. Para los tonos negros, habrá que disminuir en 2 pasos.

Antes de empezar, te dejamos un vídeo el cual explica cómo funciona el fotómetro de tu cámara canon:

¡Comencemos!

Para medir correctamente la luz reflejada hay que escoger el tipo de medición y el modo de disparo de tu cámara.

Tipo de medición

Hay que elegir entre los siguientes tipos de medición de tu cámara digital:

-Puntual: Se encarga de medir el punto que le hemos indicado en la escena y se centra exclusivamente en él. Esta modalidad es útil cuando tenemos mucha diferencia de luz.

-Matricial: Coge varios puntos repartidos en la escena y nos hace una media de la exposición que hay en base a las diversas luces. Es útil cuando no hay mucho contraste entre sombras y luces.

-Parcial: Se encarga de medir el punto que le hemos indicado en la escena. Tiene un cierto parecido con el modo puntual, pero la diferencia, es que este abarca más en la imagen para dar finalmente el resultado de la exposición.

-Ponderada al centro: Da más importancia a la zona central de la foto para realizar la medición.

Modo de disparo

Una vez lo tenemos elegido, es hora de escoger el modo de disparo de nuestra cámara:

-Manual: Si decidimos escoger este modo, vamos a ser nosotros los que tendremos que adaptar los valores del triángulo de exposición (velocidad de obturación, apertura de diafragma e ISO).

-De prioridad: En cambio, si elegimos este modo, el mismo exposímetro va a ser el que nos de la variable del triángulo de exposición.

-Automático: Finalmente podemos escoger el modo automático, con el cual, la propia cámara hará los ajustes para los valores de exposición.

Una vez tengamos todo esto aclarado, es momento de interpretar la medición que nos dé el fotómetro. Esto lo haremos con el histograma, el cual nos indica si la exposición es correcta o no.

¿Merece la pena comprar un fotómetro de mano?

Llegados a este punto, respondemos a la pregunta, que mucha gente tiene en mente. ¿Realmente merece la pena hacerse con un fotómetro de mano?

Según nuestra opinión y la de muchos usuarios que han comprado un fotómetro, merece la pena hacerse con uno, ya que te quita mucho trabajo de encima y hace que seas mucho más preciso en tus fotografías.

Uno de los grandes contras según los usuarios, es que consideran este aparato poco útil, teniendo en cuenta que tu cámara ya tiene un fotómetro incorporado. A pesar de esto, la mayoría de las personas que deciden comprar uno, lo acaban considerando un elemento indispensable a la hora de fotografiar cualquier escena. Como hemos dicho antes, hace que avances mucho más rápido y no te quedes encallado en la habitual prueba y error, intentando acertar la intensidad de luz.

En cuanto al precio, si deseas ahorrarte algo de dinero, puedes comprar un fotómetro de segunda mano, que son un poco más baratos y están como nuevos.

También es verdad que algunos fotógrafos, consiguen adaptarse al exposímetro de su cámara a causa de la experiencia que llevan acumulada.

Una de las funciones más útiles del fotómetro externo, es el uso como flashímetro. En cambio, el de tu cámara no es capaz de medir correctamente el flash.

Nuestra Conclusión

Sin duda, recomendamos el uso de los fotómetros o exposímetros ya que te harán la vida más fácil y te darán la exposición de luz correcta a la primera. Además siempre que te canses de él o quieras comprar un modelo superior, lo puedes vender a buen precio de segunda mano.

¡Deseamos que este artículo te haya sido de utilidad!